Saltar al contenido
← Inicio

Ascendente cuadratura Jupiter

Empujas el marco de la puerta con el hombro y notas que no cede a la primera ni a la segunda. Júpiter, ese afán de abarcar más de lo que cabe en los brazos, tira en ángulo torcido contra el umbral por donde apareces en tu carta, y el roce deja marca. Cuando intentas llegar con todo el ímpetu de golpe, algo en tu primera piel se atasca, como si el cuarto exigiera que entres de medio lado. De ese rozar constante se aprende a calibrar el gesto: a no prometer el mundo entero en cada saludo, a dejar que la confianza pase por el quicio sin descuajaringarlo. La grandeza, aquí, se gana limando el ancho del paso hasta que cabe.