Un cajón con cuadernos a medio llenar y dos plumas que aún sirven. Tu casa 2 tiene la firma de Géminis, y tu manera de generar valor pasa por la palabra, por la idea, por el contacto que conviertes en oficio. Escribes, enseñas, vendes, intercambias, pones en circulación lo que sabes. Se nota que tu economía depende del verbo en marcha más que de un puesto fijo. El peligro es dispersar tantos ingresos pequeños que ninguno llegue a cuajar en algo estable. Aprende a quedarte con una fuente y profundizarla un año entero. Tu mente liviana puede sostener un patrimonio digno cuando aprende también la disciplina de terminar lo que empieza con la cabeza ardiendo.