Una pizarra escrita a mano alzada con flechas que conectan ciudades y conceptos sin orden estricto. Tu casa 3 abre en Sagitario, y tu mente cotidiana piensa en grande incluso cuando el tema es pequeño. Saltas de la anécdota al principio universal en dos frases, conviertes cualquier conversación en clase, viajes y libros entran y salen de tu charla como ingredientes habituales. La gente percibe tu apetito por el conocimiento amplio. El riesgo es predicar sin haber caminado el terreno y sermonear donde solo te pidieron compañía. Aprende a sostener la pregunta. Una charla larga sin tesis previa te enseñará lo que veinte lecciones tuyas no alcanzaron a transmitir al amigo que solo necesitaba contarte el día.