Un escenario con una sola butaca al fondo iluminada por un foco cálido, listo para una obra propia. Leo marca el umbral de tu casa 5, su signo de domicilio, y aquí tu zona de juego está exactamente en su elemento. Tu vida creativa pide audiencia, tu vida amorosa pide drama del bueno, tu corazón se enciende con generosidad y con celebración. La gente percibe tu calidez radiante a la hora de querer y crear. El riesgo es perder el placer cuando nadie aplaude y guardar la obra para los días con público. Aprende a brillar también jugando contigo. La obra hecha por puro disfrute, sin testigos, suele resultar después la que la sala recuerda con más calor cuando finalmente la enseñas.