Una grieta en la roca deja asomar la veta de mineral, brillando para quien se agacha a mirar de cerca. La Parte de la Fortuna no es un astro, es el punto que tu carta saca del Sol, la Luna y el Ascendente para marcar dónde aciertas sin pelearte con nada. Plutón la toca de sextil, ángulo accesible, y deja su hondura al alcance de la mano. No te devora: cuando pones verdad e intensidad en lo que ya se te da, la fuerza responde precisa, calas hasta el fondo, transformas, sin que el poder te lleve a rastras. Cavas la veta cuando tú decides. Así el peso que mueve montañas se posa justo donde tu vida ya gira sola. Plutón te confía lo que está enterrado.
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