Un peldaño de piedra, ya gastado en el centro por los pies que subieron antes, aguarda firme el tuyo. La Parte de la Fortuna no es un astro, es el punto que tu carta despeja del Sol, la Luna y el Ascendente para marcar dónde lo tuyo se sostiene sin esfuerzo. Saturno la roza de sextil, ángulo cordial, y deja su estructura al alcance de la mano. No te frena: cuando pones orden y constancia en lo que ya se te da, el rigor responde a favor, construyes, sostienes, y lo hecho aguanta sin que el peso te doble la espalda. Levantas sobre el cimiento cuando tú decides. Así la solidez se posa donde tu vida ya fluye holgada. Saturno te firma el suelo bajo los pies.