08:08, hora espejo
08:08 duplica el ocho en plena rutina matutina. Hora espejo doble entre el desayuno y los primeros compromisos del día, cuando el cuerpo ya está en marcha pero el ritmo todavía no se ha acelerado del todo.
El reloj enseña dos ochos, pero la suma da dieciséis y el dieciséis baja a siete, que es otro número distinto: el de la búsqueda callada. Por eso esta hora no habla de cierres visibles sino de lo que se acaba sin que nadie lo anuncie, mientras las manos siguen con el desayuno.