14:41, hora espejo
Catorce horas y cuarenta y un minutos: 14:41. El uno y el cuatro de la hora se invierten en los minutos, cuatro y uno. Una hora espejo inversa de tarde, donde los dígitos se pliegan sobre sí mismos y el uno del principio reaparece al final.
Ese uno que vuelve al final es también el número al que reduce la hora entera: sus cuatro cifras suman diez, y el diez da uno. La lectura, entonces, es de regreso más que de estreno. Algo que empezaste y dejaste a medias sigue en pie, y te lo encuentras cuando ya no lo buscabas.