Tienes una libertad que sabe romper moldes desde lo que de verdad deseas, ahí, al alcance de la mano, lista para que la tomes. Lilith y Urano se tienden un sextil en tu carta y dejan un paso franco entre los dos: lo salvaje que no domaste y el impulso de liberarte aguardan a que los uses. El día que tu corte nace del apetito crudo y no de la pose, algo se enciende y deja de ser ruido. Pero no estalla solo. Se activa cuando rompes la regla que de verdad te encerraba, no cualquiera. Deja que lo indómito mueva tu libertad y cada corte tuyo tocará hueso.