Tu cariño tiene voltaje. La gente lo nota cuando un gesto pequeño tuyo le enciende algo por dentro, como si hubieras pulsado un interruptor que no sabían que tenían. Tu Luna y Urano caen en el mismo grado de tu carta, y por eso la emoción y la chispa laten en ti a un solo pulso: quieres de formas inesperadas, que no entran en los moldes de siempre. Por eso quien te ama aprende a no buscarte donde buscaría a cualquier otro. Lo que vas sabiendo es que tu corazón también pide algo de previsible de vez en cuando. La libertad de sentir cabe entera dentro de quedarse. Hay presencias que se eligen cada mañana sin que pesen como cárcel.