Saltar al contenido
← Inicio

Luna oposicion Saturno

El pecho se te hincha para salir y la mandíbula se te tensa con esa vieja orden de no molestar a nadie. La Luna empuja la emoción a salir; Saturno, enfrente, la sujeta con el cinturón de la contención. La marea frente al dique. Contienes y te asfixias por dentro. Dejas salir y te juzgas de excesivo. Aprendiste pronto a guardarte lo que sentías para no inquietar tu casa, y arrastras esa lealtad incluso cuando ya nadie te la pide. Lo que el tiempo te enseña es a darle a tu emoción su sitio sin pedir permiso. El dique bien puesto protege. Mal puesto, momifica. Tu emoción está viva. Déjala respirar de vez en cuando.