Has repetido la misma flexión miles de veces y la última se parece a la primera, solo que ahora pesa menos en el brazo. Marte y Saturno coinciden en el mismo grado de tu carta, y por eso el impulso y la disciplina son en ti un mismo músculo: tu fuerza no estalla, se sostiene. Los que arrancan rápido y se apagan pronto te miran a los seis meses y lo entienden de golpe. Lo tuyo pide un cuerpo que aceptó el aburrimiento como parte del trabajo. Lo que tarde o temprano aprendes es a no confundir esa paciencia con resignación. Hay días en que el músculo pide arranque, y dárselo no traiciona tu disciplina. La completa.