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Medio-cielo conjuncion Sol

El núcleo de luz y la cumbre de tu carta arden en un solo punto. El Sol, ese centro encendido que dice quién eres sin pedir permiso, cae sobre el meridiano por donde asoma tu vida pública, la cara que tu trabajo da al mundo. Tu identidad y la cima visible ocupan un solo grado, fundidas: cuando te muestras en lo que haces, te muestras entero, sin pasillo entre tu fondo y tu cara. Quien te conoce de lejos y quien te conoce de cerca tocan la misma luz, no una versión de cara a la galería. Lo que enseñas delante de todos es, sin más vuelta, lo que de verdad eres, y por eso pisas lo público como quien pisa su propia casa encendida.