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Mercurio oposicion Neptuno

La pluma busca la palabra exacta y la mano se te escapa al margen, donde la frase se vuelve imagen sin pedirte permiso. Mercurio afila el pensamiento preciso; Neptuno, en el extremo de enfrente, lo deja poroso, soñado. El bisturí frente a la acuarela. Precisas y te aburre tu propia exactitud. Te dejas ir y te frustra la vaguedad de lo que dijiste. No consigues sostener un solo registro, y a veces relees algo tuyo y no sabes cuál de tus dos Mercurios lo firmó. Llega un punto en que dejas de juzgar a uno con la lente del otro. Hay textos para el cirujano. Hay textos para el sueño. Los dos son trabajo de verdad, no borrador del otro.