El número 6 en numerología
El 6 tiene la forma de algo que se enrosca para proteger, la línea que se curva sobre un centro y lo abriga. Cuando tu fecha se reduce a este número, aparece la persona a la que otros vuelven: la casa con la luz encendida, la mano que pone otro plato en la mesa sin que se lo pidan, el hombro donde alguien llora antes de saber por qué. Lo notas en el cuerpo como un tirón hacia el que sufre, la incapacidad de mirar para otro lado cuando algo cerca tuyo se está cayendo. El 6 es el hogar, el nido, la belleza cuidada de un lugar donde da gusto quedarse.
Como número de vida, el 6 pide cuidar, sostener, hacer del entorno un sitio habitable para los tuyos. En un año personal 6 la estación gira hacia la casa, los vínculos, las responsabilidades que se vuelven concretas: familia, pareja, la salud de los que quieres. La sombra del 6 es dar de más: cuidar hasta desaparecer, disfrazar el control de servicio, cargar con lo que no te toca y llamarlo amor. El 6 maduro no es el que se sacrifica por todos. Es el que cuida sin dejar de contarse a sí mismo entre las personas que merecen cuidado.