Hay un mando que nadie quiere coger porque pesa, y resulta que a ti el peso no te asusta tanto. Asume la carga que de verdad te corresponde, sin escabullirte, y el Sol, tu derecho a ocupar tu sitio, encontrará a Plutón, la hondura que conoce lo serio, en la pared que el sextil les dejó compartida. Eso pide aceptar el bulto y responder cuando los demás miran al suelo. Responde y te ganarás una autoridad que la gente respeta sin tener que pedirla; escúrrete y otro la tomará con menos derecho. No esquives el papel que te toca. El mando está ahí, a la espera de manos.
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