Saltar al contenido
← Inicio

Saturno en casa 12

Llevas un peso que nadie te ve cargar y aprendiste a sonreír por encima de él, como quien guarda una habitación cerrada detrás de la habitación donde recibe. Naciste con Saturno en la casa 12, el borde del sueño, lo que la luz del día olvida, el cuarto detrás del cuarto, así que tu parte más adulta trabaja en lo invisible, en lo que no se cuenta ni se cobra. Casi siempre en silencio: procesas lo difícil a solas, no quieres molestar con tu peso, y muchas veces ni tú mismo sabes nombrar lo que cargas hasta que ya pesa demasiado. Esa contención te ha dado una hondura que la gente intuye aunque no la veas tú. Tiene un punto frágil. Cuando todo lo difícil se rumia sin un testigo, la sombra se vuelve costra y el silencio deja de protegerte para empezar a aislarte. Dale salida a lo que llevas, aunque sea a una sola persona o a un cuaderno por la noche. Pide ayuda antes de tocar fondo, recibe el cuidado que tan fácil das. Tu Saturno escondido pide compañía consciente, nunca martirio callado.